La Urna Bios
y comienza a crecer. Fantástico. La urna fue creada por un joven diseñador catalán, Gerard Moliné, en el año 1999, ganando el Premio Medalla ADI FAD 2002, en el año 2005 se desarrolló y comenzó a comercializarse una nueva version ganadora del Premio Expohogar regalo 2005. Actualmente la comercializa y distribuye la empresa LIMBODISSENY, junto con otras urnas fashion y demás objetos mortuorios muy “Palermo Style”.Banalizaciones culturales
Es llamativo que ni hasta los muertos se salvan de entrar en el ciclo infinito de las banalizaciones culturales del consumo. La Urna Bios irrumpe estrepitosamente como una realidad hermosa, como esos utopismos socialistas del siglo XIX (y como no podia faltar con su costado aterrador, desde luego). La urna se nos presenta como un producto u objeto de consumo estéticamente agradable, ecológico, económico y para deleite de diseñadores y publicistas… con un fuerte concepto por detrás: “regeneración”, “retorno a la vida a través de la naturaleza”, que traducido sería algo así como “reciclable” ¡¿que más se puede pedír?! Me viene a la mente la palabra “descartable”, será porque para que algo sea reciclable antes tiene que ser descartado, ahora… el cuerpo sin vida de un ser querido es algo que se pueda reciclar o descartar? Ciertamente es degradable, pero también descartable? Es practiquísimo, eso si, como la costumbre pagana tan extendida hoy en día de cremar, esparcir las cenizas en una pradera o en el mar y olvidarse del asunto.
Lo cierto es que la urna Bios rompe brutalmente y va en contra del ritual de entierro según la tradición judeo-cristiana, que aguarda la vida venidera y la resurrección de los muertos, para dar paso a una suerte de “regeneración” y a un “retorno a la vida a través de la naturaleza”. Concepción naturalista que deja en evidencia que no espera nada o mejor dicho no cree en una vida postmortem, ni que hablar de una resurrección y que por consiguiente busca su realización, su utilidad, aquí y ahora en este mundo. La consigna es: Uno
debe ser útil incluso estando muerto. Hago el link a la película “Soylent Green” con Charlton Heston en donde usaban los cuerpos para hacer galletitas verdes y así alimentar a una humanidad superpoblada. Si a todo esto le sumamos la “moda” que gira en torno a la ecología, ya está, estamos ante un record de ventas.Lo más terrible me parece es el alto nivel de aceptación que tienen este tipo de ideas, y eso solo me lleva a pensar que el camino ya está allanado…
Bosques y no cementerios
Ahora los cementerios se convertirían en bosques dicen los promotores de Bios… suena lindo, ¿no? Lo bueno es que para visitar al abuelo ya no va a ser necesario ir a esos tétricos cementerios llenos de lápidas y nichos, ahora nos podemos ir de picnic al bosque! “¡Un momento! ¡no orines en ese álamo que es mi tío Oscar!” nos van a decir. Fuera de bromas a mi me huele a panteísmo New Age, negador de Dios y adorador de la creación, el hombre y la naturaleza, todo sazonado de neomarxismo (camuflado de ecologismo, indigenismo, provida, y todo eso). Lindo embrollo.
Conclusión
Cualquiera con dos dedos de frente sabe o intuye que el culto a los antepasados fue y es importantísimo para cualquier cultura, lamentablemente la nuestra les falta el respeto, los olvida, los recicla. Notense como ha cambiado la concepción de lo sagrado, ahora ya no es más un templo ni un cementerio, ahora lo sagrado se ha tran
¿Porque pasa todo esto? A simple vista parece una nueva revolución, pero no es más que el viejo “¡Non serviam!” de la serpiente antigua que quiere arrancar de raíz toda tradición, todo rito, todo lo que es trascendente y remite a Dios.
En fin, desde la óptica del diseño es un sobresaliente con carita felíz (hay que reconocer que tiene talento el joven diseñador), pero visto desde un plano espiritual y metafísico es un creación abominable.
Que el cristiano tenga presente que dar entierro es una obra de misericordia.










